viernes, 13 de febrero de 2015

3 razones para liberar tu captura


Hace un tiempo, pescando en Tuxpan, me encontré con esta desagradable escena, varios robálos capturados con arpón de todos tamaños.



Entre los pescadores deportivos, como en muchas otras cosas,  existen extremos, hay quienes se llevan a su casa todo lo que llegan a pescar, sin excepción, sean peces grandes o pequeños; en el otro extremo están los que practican el "catch an release" (captura y libera).



Tengo la creencia que los extremos no siempre es lo mejor, y posiblemente estar en medio sea lo más sensato, como dice el dicho, "ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre". 

Yo soy practicante del "captura y libera" pero no niego que si hay un pez que lo capture y me lo imagine en postas bien fritas, con salsita y una cervecita al lado, no me lo lleve, lo he hecho, aunque no  muy seguido. pero de eso de llenar una hielera (y en la mayoría de los casos, el ego) con todo lo que se pegue al señuelo, no lo comparto.



Un peto, uno de mis peces preferidos para comer

Existe una ley de pesca deportiva en México que solo permite un cierto número de especies:


Los límites de captura son 5 ejemplares diarios por pescador en aguas continentales y 10 en aguas marinas, con la siguiente composición por especie:

No más de cinco de una misma especie.

Cuando se trate de Marlin, Pez Vela, Pez Espada y Tiburón, el límite máximo por pescador y día será de un solo ejemplar, el cual será equivalente a cinco de otras especies.

En el caso de Sábalo, Pez Dorado o Pez Gallo, el límite máximo será de dos ejemplares los que también serán equivalentes a cinco organismos.

Fuente: http://pescadeportiva.conapesca.gob.mx:82/wb/pesca/pd_reglamentacion

Creo que amparandose en esta ley, no debería haber debate, ahi clarito dice cuantas especies se pueden capturar y listo.

Independientemente de eso, los que nos gusta liberar, nos basamos en la doble satisfacción que tenemos, la primera al capturar al pez, la segunda en ver como vuelve a vivir y se incorpora de nuevo a su habitat.

Te doy a considerar 3 razones por que me gusta liberar mis capturas 



1.- No todos los peces son sabrosos. decia que he visto pescadores que meten todo lo que capturar a la hielera, los jureles amarillos por ejemplo, no tiene una carne tan rica como otros peces, los macabíles como platicamos en otra entrada del blog, son prácticamente imposibles de ingerir por la cantidad de espinas que tienen dentro.  Es mejor escoger el pez que nos queremos llevar, y no meter todo a la hielera. 

2.- Conocer los tamaños de los peces. he visto hieleras con pargos o medregales diminutos que todavía les faltaba mucho por crecer. Si quieres llevarte algo para comer, trata de llevarte solo especies que estén de buen tamaño y deja que los más chicos crezcan.
Por ejemplo, un sábalo de 2 kilos puede parecer enorme, pero es en realidad un bebé comparado con el tamaño que llegan a tener. Un sábalo adulto puede llegar a pesar 80 kilos y medir mas de 2 metros.


3.- La pelea que te dá merece el indulto. me encanta pescar jureles, y un pez que pelea con tanta fuerza, que te da un espectáculo cuando ataca el señuelo (cuando puedan usen popper al pescar jureles, verán de lo que les hablo), que te deja cansado pero safisfecho, creo que merece vivir. 
Mucha gente me dice cuando ven alguno de los videos donde estamos regresando jureles o algún otro pez "¿por que lo soltaste?", "yo no lo soltaba"; a esa personas les digo, que a mi me da mucha satisfacción capturar un pez, pero también regresarlo me llena, es un gusto ver como el pez regresa al agua, sobre todo cuando uno le ayuda a que empiece a respirar de nuevo. 

Yo no estoy en contra de las personas que gustan de llevarse un pez o los que la ley permite para disfrutarlo con la familia, lo he hecho, (aunque no seguido jeje), pero no considero necesario llevarse todo lo que uno pesque y que luego no sepan que hacer con ellos.


Y hablando de liberaciones...




Liberacion de un jurel toro en la bocana de Tuxpan, Ver.




Un robaló que capturé en el rio Tuxpan, liberado



Y para el final  ¡que mejor que esta liberación de un sábalo de mi amigo Mario Cruz! (min. 4.47)






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